Beneficiarios definidos y métricas alcanzables
Di con precisión quién se beneficia y cómo lo sabrás. Evita términos amplios y elige indicadores que puedan medirse con recursos modestos: asistencia semanal, horas de tutoría, árboles plantados, luminarias instaladas, talleres completados. Complementa con métricas cualitativas breves, como testimonios o fotografías comparativas de antes y después. Asegúrate de que los indicadores importen al vecindario y no solo a un formulario. Lo que se mide guía decisiones, distribuye esfuerzos y demuestra resultados. Un paquete reducido de métricas bien elegidas vale más que una lista infinita imposible de sostener.